“El protegió siempre a los animales.
Estaba en contra de las corridas,
estaba siempre en contra de las manifestaciones
que implicaran crueldad”.
-Elena Poniatowska
La transición de Carlos Monsiváis es, por supuesto, una gran pérdida para la literatura mexicana y es, además, motivo de una reflexión hacia el interior de nuestra organización. A mi juicio si lo que practicamos en el CENP es activismo espiritual pacífico (también llamado activismo compasivo), Monsiváis practicaba el “activismo intelectual literario”. Hombre siempre dispuesto a alzar la voz contra el autoritarismo, sin importar el asunto de que se tratara, Monsiváis deja un hueco en las voces críticas de México.
Dos posturas de Monsiváis que me inspiraron:
Primera. Su vehemente defensa a la libertad religiosa: ”La gente tiene la libertad de creer en lo que crea pertinente o en lo que llene sus necesidades” y “Pensar que, cuando una persona cambia de credo, sea una amenaza para la religión principal es demencial”.
Segunda. Su actitud compasiva que le llevó a hablar por aquellos que no tenían voz. Y en particular por los animales. Su postura antitaurina es públicamente conocida.
Hombre público. Crítico mordaz. Maestro. 3 Banderas.

MUCHAS FELICITACIONES. POR INFORMARNOS SOBRE PERSONALIDADES COMO ESTA. ES VERDAD, A ESTO AGREGARIA QUE EL SER HUMANO TAMBIEN TIENE DERECHO A NO TENER DIOS Y DE CREER EN SI MISMO O SIMPLEMENTE EN LA VIDA, UN ATEO TIENE DERECHO A NO SER JUZGADO COMO ELEMENTO DAÑINO. ¡VIVA LA LIBERTAD!.
En efecto, Monsiváis defendía tanto el derecho a creer como a no creer. Saludos.